La parada del camión estaba demasiado oscura. Detrás de mí quedó la puerta de un bar. Sonaba una música melancólica, de borrachera. Sentí asco. Tanto se tardó el camión que vi cómo los últimos clientes se iban y el lugar cerraba.
Peor se volvió la oscuridad, ni la luna se asomaba. El cielo ennegrecido y las tenues sombras me hacían sentir como en un cuento. Ni un carro pasaba ya, ni siquiera a la distancia. El silencio, la oscuridad, la quietud, el miedo, eran de muerte.
¿Qué era ese destello? Parecía la luz de un cigarrillo. ¿Estaba acompañado? Creí ver la silueta de alguien en la acera de en frente, ¿Desde cuando... ? Llevaba esperando una hora, quizá más. No sabía qué hacer o de qué otro modo regresar a casa. ¿La luz? Se extinguió. Todo fue negro de nuevo. No volví a ver a nadie. Aquello me provocó un mayor temor. Permanecí quieto por largo rato, aguzando ojo y oído.
Allá venía el camión ansiado, lo detuve, subí, pagué. Me sentí aliviado.
Al arrancar el chofer me preguntó: "Oiga, el señor que estaba detrás de usted, ¿Qué ruta estaría esperando?"
Peor se volvió la oscuridad, ni la luna se asomaba. El cielo ennegrecido y las tenues sombras me hacían sentir como en un cuento. Ni un carro pasaba ya, ni siquiera a la distancia. El silencio, la oscuridad, la quietud, el miedo, eran de muerte.
¿Qué era ese destello? Parecía la luz de un cigarrillo. ¿Estaba acompañado? Creí ver la silueta de alguien en la acera de en frente, ¿Desde cuando... ? Llevaba esperando una hora, quizá más. No sabía qué hacer o de qué otro modo regresar a casa. ¿La luz? Se extinguió. Todo fue negro de nuevo. No volví a ver a nadie. Aquello me provocó un mayor temor. Permanecí quieto por largo rato, aguzando ojo y oído.
Allá venía el camión ansiado, lo detuve, subí, pagué. Me sentí aliviado.
Al arrancar el chofer me preguntó: "Oiga, el señor que estaba detrás de usted, ¿Qué ruta estaría esperando?"


